RUINA INDUSTRIAL
Los restos de lo que parece que fué una fábrica industrial sobresalen entre un paisaje sucio, desordenado y difuso. Aún quedan fragmentos de la estructura erguidos, hierros y pasarelas rotas. La antigua nave dibuja un gesto macabro, unos enormes ojos vacíos y en su base lo que parece ser una enorme boca abierta.
El cielo está encendido en nubes de fuego y la polución atmosférica es densa como una taza de café.
No hay rastro de humanos o animales, tan sólo se percibe la huella del hombre en un cartel que reza:
"Compre ahora, pague siempre".
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